Misión: despertar vocaciones científicas. Duración estimada: toda la vida. Lugar: cualquier colegio de Educación Secundaria.
domingo, 4 de diciembre de 2022
Oda a 1ºESO
domingo, 31 de julio de 2022
Querido abuelo IV
martes, 21 de junio de 2022
Querido abuelo III
Querido abuelo,
Perdona que haya tardado tanto en escribirte, estos meses han sido de locos. Tenías razón cuando me decías que a cada año que pasa, el tiempo transcurre más rápido. Quien me iba a decir en septiembre, que este curso me tocaría cambiar de ciudad y por primera vez, experimentar que se siente al vivir sola. Y es que este curso, he conocido un poco más la vida del profesor sustituto. Vaya por delante, abuelo, que he sido afortunada al poder terminar el curso, un lujo con respecto a todas las compañeras a las que les toca cambiar de residencia varias veces al año. Ahora que se acerca el final del curso y echo la vista atrás, siento la necesidad de compartirlo contigo.
Todo empezó a mediados de septiembre, cuando recibí una llamada de otra ciudad. Si algo bueno trajo la pandemia del COVID, abuelo, fueron las oportunidades laborales para profesores noveles. Integrarse en un colegio nuevo no es fácil y más con el curso empezado, pero gracias al apoyo incondicional de mis compañeros, pude hacerlo. Lo más estresante fue encontrar un lugar para vivir; en una ciudad grande, fue un poco más complicado. Gracias a la ayuda de otros profesores por redes sociales, me instalé en la que sería mi casa los próximos nueve meses. Resuelto el tema de la vivienda, pude centrarme ya en mi alumnado. Conocerlos con mascarilla fue extraño al principio, pero enseguida me acostumbré a verles la mitad de la cara. Te confieso abuelo, que en ciertos momentos, la mascarilla me ayudó a mantener el orden en el aula, pues sigo trabajando mi "cara de perro".
En unas cuantas semanas, me aprendí el nombre de todos mis alumnos. Ya sabes abuelo, que creo firmemente en el poder pedagógico de llamar a alguien por su nombre. Después de que me tomasen el pulso en el primer trimestre como viene siendo costumbre, empecé a conocer en profundidad a mis grupos de clase. Pasadas las vacaciones de Navidad, pude realizar con ellos otro tipo de actividades, más allá del currículum, que me permitieron descubrir sus puntos fuertes. Que importante es abuelo, realizar proyectos en el aula, contextualizar los contenidos para que cobren sentido en sus mentes. Es fascinante lo que se puede aprender de ellos. Los días complicados se olvidan en el momento en el que reparas en la mirada curiosa de un alumno motivado, en esa mano levantada queriendo saber más. Siempre lo digo abuelo, y es que los profesores, tenemos el mejor de los trabajos.
Tras las vacaciones de Semana Santa, hubo un punto de inflexión en el curso escolar. Después de meses, nos pudimos quitar la mascarilla, lo que supuso de alguna manera, una vuelta a empezar. Fue curioso comprobar que los chavales eran si cabe más niños de lo que se podría imaginar. A algunos les costó un tiempo abandonarla y rebelar su identidad. Los profesores, en cambio, nos sentimos aliviados al recuperar nuestra voz y utilizar nuestra sonrisa. Siempre lo supe, abuelo, esas dos herramientas son capaces de transformarlo todo. Nos permiten conectar con nuestro alumnado y confraternizar con nuestros compañeros, para crear entre todos una gran familia y hacer del colegio un lugar al que todos nos guste ir. Educar nunca fue tan difícil como ahora, abuelo; los profesores hemos perdido autoridad, sufrimos el hostigamiento de algunas familias, al tiempo que recibimos el agradecimiento de otras. Nuestra vocación se somete a examen cada curso escolar: la mía este año, aprueba con nota.
Gracias por enseñarme a perseverar.
Te quiero,
Eva
jueves, 8 de abril de 2021
El buen maestro
Pretenda este ser el primer post de espero que muchos, dedicado a hacer una "review" de películas sobre alumnos y profesores, sobre la problemática en las aulas, sobre educación al fin y al cabo. Esta vez hablaré de "El buen maestro", o en su título original "Les grands esprits". La película sigue la historia de un acomodado profesor de Lengua de un instituto parisino que se va a trabajar a un colegio del extrarradio. Como es de esperar, la realidad que allí encuentra, hará que se sienta como un principiante, que se cuestione sus métodos y que ponga a prueba su vocación por la enseñanza. Si bien hay aspectos de la película que no son extrapolables al sistema educativo en España, los conflictos a los que se enfrentan alumnos y profesores en la película son universales. Analizaré uno a uno los puntos que, a mi modo de ver, constituyen una realidad para los que estamos a diario en las aulas.
El primer aspecto en el que hace hincapié el profesor protagonista es la necesidad de que sean los profesores más experimentados los que tengan por destino institutos a priori más problemáticos, como pueden ser los del extrarradio. Dice François (como buen francés, así tenía que llamarse) que estas plazas acaban siendo cubiertas por profesores nobeles, que ávidos de trabajar, son enviados a las trincheras sin la experiencia necesaria para salir indemnes de la batalla. Ya sea por mala gestión institucional o porque los profesores más veteranos se aburguesan en sus puestos de trabajo, lo cierto es que a los profesores más jóvenes es a quienes les toca normalmente, abordar los casos más complicados. Trasladando esto a lo que sucede en nuestros colegios, es habitual que los veteranos rehúsen dar clase en grupos "conflictivos" como pueden ser los de 2º y 3º ESO. Estos, suelen quedar relegados al profesor nuevo, al recién llegado, que debido a su inexperiencia, corre un alto riesgo de desgaste psicológico. Creo yo que lo más lógico sería darle al profesor experto el grupo que más dificultad entraña y al novato, un grupo de alumnos más mayores con los que pueda ir haciendo callo. En mi opinión, esta medida beneficiaría a ambos, a los alumnos y al profesor nobel, por descontado.
El segundo aspecto relevante de la película es el abordaje que el profesor hace de los alumnos. Durante el primer trimestre, con la intención de crear un clima amable en el aula, se muestra cercano e incluso sigue los consejos de una profesora nobel (que llora frustrada preguntándose como conectar con los chavales) de organizar una merienda en clase. Como es de esperar, la cosa acaba yéndose de madre. El antiguo profesor veterano (ahora nobel) ha cometido el primer error de manual de cualquier novato. Que tire la primera piedra quien esté libre de pecado. Ante semejante despropósito, decide cambiar de estrategia en el segundo trimestre y convertirse en teniente-coronel del ejército del aire. Desciende a la inmundicia más pura llegando a llamar idiota a un alumno. Vuelve a fracasar, esta vez aún de forma más estrepitosa. Finalmente, tiene una revelación, un fenómeno bien conocido por los que nos dedicamos a la enseñanza: "el efecto pigmalión", que consiste en que un alumno será capaz de llegar a donde su profesor piense que va a llegar. Confiar en la valía de los estudiantes, escucharlos activamente y conocer sus intereses son las herramientas del profesor excelente. François es el héroe que se centra en las virtudes de sus alumnos, premia su esfuerzo con buenas notas y consigue que se enganchen a la lectura gracias a "Los Miserables", de la que destaco la maravillosa frase "los espíritus que no leen, adelgazan". Hay una escena fantástica en la que ve a dos alumnos copiando, y en vez de penalizarlos, los felicita públicamente por su trabajo. Y otra en la que tira los libros al suelo y le da un vuelco a la novela, presentando a los personajes como víctimas del infortunio y la violencia, pues esas son las historias que suscitan el interés de los estudiantes.
Por último y no menos importante, la película nos muestra al antagonista del héroe, encarnado esta vez por el profesor de Matemáticas, que a pesar de su juventud está terriblemente hastiado y deseando cambiar de trabajo. Se ha instalado en la queja permanente y dedica todo su tiempo a hablar de la ignorancia y falta de ganas de sus alumnos. Su amargura es tal que su día a día está plagado de mordacidad, de crítica hacia los compañeros que intentan innovar. Es un profesor que grita, castiga y no acepta sugerencias del que acaba de llegar. Está a la defensiva, no quiere que le den lecciones. Un personaje que a más de uno le pueda ser familiar. A mi modo de ver, lo más interesante de la película es que sea el profesor joven (y no el veterano) el pesimista, el de la actitud lastimera, quizás fruto del desamparo y la frustración durante los primeros años. Las lecciones más importante de la película son para mí: 1) el profesor joven e ilusionado es susceptible de dejar de estarlo sin los cuidados psicológicos y emocionales adecuados, 2) hasta el profesor más experimentado, nunca deja de aprender, de reinventarse, pues cada grupo, cada clase trae consigo nuevos retos a los que enfrentarse.
martes, 5 de enero de 2021
Un paseo por la ESO
Sin lugar a la dudas, la etapa que va de los doce a los dieciséis años es una de las más importantes en la vida de las personas. Dicen los expertos que en este período es cuando el cerebro cambia más, miles de conexiones neuronales se destruyen y otras tantas se forman. El sistema nervioso está en plena ebullición. Esto se traduce en una extraordinaria capacidad para aprender y asimilar nuevos conceptos, así como una gran facilidad para distraerse y olvidar lo importante. Todo ello, entre cambios de humor e intentos de forjar una personalidad. Ninguna otra época de la vida es tan trepidante como convulsa.
En 1 de ESO, los alumnos aún mantienen la inocencia de la Primaria. A esta edad, aún hablan de sus padres y de que se van a pedir un telescopio en Navidades. El profesor es una figura que despierta admiración. Como docentes, resulta fácil sorprenderlos y están altamente motivados para aprender. A priori, les asustan las actividades libres, pues están acostumbrados a trabajar de forma muy pautada. Son muy participativos y por lo general, trabajadores. Sus principales problemas radican en la comprensión lectora, siendo este un aspecto muy importante a trabajar en el aula. El principal caballo de batalla es que aprendan a llevar su agenda y que hagan los exámenes a boli y no a lápiz.
En 2 y 3 de ESO, los alumnos sufren una especie de "enajenación mental transitoria" o en lenguaje común, edad del pavo. A esta edad, su prioridad son los salseos, los amigos y las redes sociales. Salvo excepciones, el profesor es una figura que despierta animadversión. En estos cursos, es frecuente que diseñemos actividades a nuestro parecer interesantes, que obtienen la más absoluta indiferencia en el aula. La participación es muy inferior que en el curso precedente, influenciada ya por ese agudo sentido del ridículo que desarrollan los adolescentes. Lo más difícil a este nivel es motivarlos y que se pongan a a trabajar cuando la charla y el bullicio son mucho más interesantes. Ahora bien, si se ponen, sus resultados son fascinantes.
En 4 de ESO, los alumnos empiezan a mostrar signos de madurez, siendo posible establecer con ellos una relación similar al Bachillerato. A esta edad, los chavales ya empiezan a pensar qué quieren hacer en un futuro y suelen estar más centrados en los estudios, pendientes de conseguir el ansiado título. El profesor puede incluso erigirse en referente profesional. En este curso, es posible llevar a cabo otro tipo de actividades, como los debates, ya que los alumnos ya no tienen miedo de expresarse delante de sus compañeros. Como sucedía en el primer curso, la participación es alta e incluso surgen cuestiones fuera del temario. Con dieciséis años, los ánimos están más calmados y es posible el diálogo.
La ESO es una montaña rusa de experiencias y emociones, donde tiene lugar el tránsito a la vida adulta, donde surgen las pasiones y los primeros amores. Cuando un día es el más alegre y el otro, el más triste. Es en este período cando empiezan a asomar las vocaciones y cuando los docentes nos enfrentamos a los desafíos más duros de nuestra profesión, pero también los más estimulantes. Esos que no se borran, que permanecen en la memoria a pesar de los años.
martes, 29 de septiembre de 2020
Docencia igual a supervivencia
El inicio de curso siempre es un momento estresante, cuanto más con la que está cayendo. Protocolos cambiantes, horarios provisionales, aulas espejo, alumnos ansiosos y profesores estresados. Si a ello sumamos las mascarillas, un batiburrillo de gente que no se entiende. Profesores que se quedan sin voz y alumnos que no escuchan. Qué difícil estudiar en estos tiempos en los que por no poder intercambiar material, dependemos de la informática, y cuando esta nos falla, nos quedamos en cueros. Veamos pues cual sería la situación en el aula COVID.
Supongamos que en una clase hay treinta alumnos apretados con mamparas de por medio. Los de las filas de atrás no ven la pizarra con tanto reflejo y el caos se desata cuando los pobres quieren seguir la clase. Soluciones posibles: a) usar pizarra digital y compartirles pantalla para que vean lo que escribes en sus ordenadores, b) colgarles en la plataforma una fotografía del mapa mental que has elaborado para que lo copien en sus cuadernos. Paso previo, encomendarse a todos los santos para que la red aguante.
Supongamos que en otra clase de treinta alumnos, cinco de ellos se turnan diariamente para ir al aula-espejo, esto es, un aula vecina en la que por videoconferencia pueden seguir la clase. El profesor debe activar la parafernalia correspondiente, asegurarse de que la cámara enfoca el encerado y compartir pantalla. La ansiedad va en aumento cuando la red se cae, la emisión se detiene y perdemos a los del otro lado. En el aula-espejo, la desesperación crece al no escuchar las explicaciones, bien porque la red se cae, el ordenador se queda sin batería o el micrófono no es capaz de recoger la voz del profesor embozado.
Los momentos de alivio son aquellos en los que bebes agua. El esfuerzo vocal es tal que la garganta se seca en un instante. El problema surge cuando después de tanto "drinking", te dan ganas de ir al baño y no tienes tiempo, ya que los alumnos han de estar permanentemente custodiados, también en el patio. Bajas al recreo con el grupo con el que estabas, los vigilas diez minutos y cuando llega el compañero a darte el relevo, vas a buscar al siguiente grupo de clase. Engulles una manzana y aprovechas esos deliciosos minutos para tomar algo de aire, ya que la cabeza empieza a dolerte por efecto del dióxido de carbono exhalado. Y al terminar la jornada, vuelves a casa extenuado. La batalla ha comenzado.
viernes, 28 de agosto de 2020
Guía para ser profesor en la escuela privada
La gran mayoría de las personas que cursan el Máster de Profesorado, se dedican a estudiar oposiciones para convertirse en funcionarios públicos. Algunos se apuntan a academias y se dedican íntegramente a ello, otros lo compatibilizan con trabajos, ya sea dentro o fuera del ámbito educativo. Sin lugar a dudas, la educación pública es la opción que mayor estabilidad ofrece al profesorado. Sin embargo, existen otras opciones para ejercer la enseñanza, que son los colegios privados y concertados, en donde la contratación se basa en el currículum y experiencia, la valía de cada uno y las materias que el docente pueda impartir, esto es, las famosas habilitaciones.
A este respecto, existe una normativa nacional en la que se especifican las materias que un licenciado/diplomado/graduado puede impartir en función de sus estudios. Algunas habilitaciones se consiguen "de facto", esto es, para las materias cursadas específicamente en la carrera. Otras, han de ser justificadas mediante los créditos cursados en la universidad relacionados con la materia para la que uno pretende habilitarse, exigiéndose actualmente un total de 24 créditos para obtener una evaluación positiva. Las comunidades autónomas abren plazo para solicitar habilitaciones unas tres/cuatro veces al año, siendo la documentación requerida: certificación académica, título de Máster de profesorado y en el caso de comunidades como Galicia, acreditación del conocimiento de lengua gallega.
Una vez conseguidas las habilitaciones, comienza la búsqueda activa de empleo. En los tiempos que corren, lo más frecuente es hacerlo a través de Internet. Para ello, lo primero es disponer del listado de centros de nuestra comunidad. En el caso de Galicia, la Consellería dispone de un buscador de centros en el que podemos filtrar por provincia, titularidad del centro y régimen de enseñanza. Al extender la búsqueda a toda la comunidad, obtendríamos un total de 157 colegios concertados y 19 no concertados, en los que se imparte enseñanza secundaria. En este listado, se incluye la dirección web de cada colegio.
A la hora de enviar currículum, lo más recomendable es visitar la web de cada centro. En algunas, hay un apartado "trabaja con nosotros", en el que a través de un formulario podemos presentar nuestra candidatura. Otras, disponen de una bolsa de trabajo en la que podemos registrarnos, que englobaría todos los colegios de una orden religiosa en concreto. En algunos casos, sin embargo, encontrar un email de contacto supone tomarse un tiempo navegando en la página. Aunque algunos centros facilitan en su web el email de dirección, lo más frecuente es que aparezca el general del centro o en su caso, el de secretaría, a donde remitiremos nuestro correo. En algún caso, recibiremos un email de confirmación programado, en el que nos informan de la inclusión en su base de datos. En la mayoría, silencio absoluto. Una vez hecho esto, solo resta esperar pacientemente a que suene el teléfono. Buena suerte!
miércoles, 22 de abril de 2020
Diario de un profesor teletrabajador
sábado, 18 de abril de 2020
Alumnos coronados
lunes, 28 de octubre de 2019
Enseñar a quien no quiere aprender
sábado, 5 de octubre de 2019
Ciencia e hiperactividad
Querido abuelo IX
Querido abuelo, Hoy, después de casi un año, te escribo para contarte que siento un vacío grande en el estómago y en el corazón. Este año, d...
-
Las fronteras siempre me han parecido lugares con magnetismo. Son el origen de un sinfín de historias, aunque desgraciadamente no todas sean...
-
La materia de Biología y Geología en 3º ESO dispone de solo dos horas semanales, siendo necesario en la práctica reducir el currículum por f...